Carta 4 a Gioia

Carta n°4 (Cuarta Sem de Octubre 2013)

Querida Gioia,

Esta semana se tiene que resumir con la primera palabra alemana que yo aprendí en la vida: “kaputt”… Significa en español: “dañado, destruido, descompuesto, inservible”, o sea: frito.

No contaré nada de Beethoven, porque no he escuchado a Beethoven. ¿Las razones? Meramente tácticas… Todavía no tengo internet suficiente para descargar y de Beethoven sólo tengo las 9 sinfonías y el concierto del emperador. Es muy poco para sobrevivir una semana, aunque mucho, si se toma en cuenta el tipo de profundidad que entraña la música de Beethoven… Pero he estado demasiado “kaputt” como para pensar en profundidades.

Sólo una noticia te puedo dar: Ya tengo bicicleta, gracias a la generosidad y consideración de mis hermanos de la congregación.

Y en cuanto a música: he estado escuchando la radio cultural de la ciudad cuando llego a casa. Ya estoy dejando el vicio de cargar conmigo el reproductor de mp3, porque el trayecto de casa a la Uni no dura nada, y si voy en bus, no hace falta, porque los choferes de aquí jamás pondrían lo que ellos creen que es música en los autobuses; ese tipo de cosas que en Venezuela no sólo son comunes sino que son un abuso, porque los choferes venezolanos creen que su autobús es una discoteca y ponen lo que ellos piensan que es música a todo volumen…. Eso no pasa ni puede pasar en Alemania. Aquí la gente es demasiado diferente, gracias a Dios.

En todo caso, no tengo ya más nada que reportarte, querida amiga. Sólo clases, clases y más clases. Y kaputt, kaputt, kaputt…

Me despido, para variar, con frío,

Siempre tuya,

Elea Theodore

P.d. En realidad, sí hay algo que debo decir y que quizás te interese saber: ¡hemos visitado Berlín en una de mis clases de arquitectura! Pero lo mejor de ese día fue que luego visité a mis amigos berlineses, quienes tienen dos niños preciosos y uno de ellos se llama Pepe.

Para hacerlo breve: aquí te mando una foto de Pepe, quien cada vez que ve que le van a tomar una foto sonríe a la cámara… Juzgue usted por cuenta propia.

 

 

 

Pepelein