Carta 2 a Gioia

Carta 2 (Oct. 1 Sem, 2013)

Querida Gioia,

La semana Mozart it’s over! Ahora empezaré con Chopin y me concentraré en el piano. Cuando era niña soñaba con tocar piano, y recuerdo que siempre soñaba con tener un teclado electrónico y con la idea de que aprendería por mi sola, porque éramos tan pobres y vivíamos tan mal que ni siquiera en mis fantasías yo creía que podrían pagarme clases de piano… Y fue entonces cuando me enamoré de Chopin! Un conocido de la Biblioteca pública me regaló un libro viejísimo y roído por insectos con la Biografía de Chopin, y recuerdo haber leído que el muchacho tocaba tan pero tan bonito que hacía llorar a muchos de los que lo escuchaban. Ese talante melancólico tanto del compositor como de su auditorio me conmovió y desde esos días de séptimo u octavo grado de bachillerato yo me convertí en una persona propensa a la melancolía diecinueveañera; en cierta manera todavía así soy el día de hoy, aunque felizmente he aprendido también a disfrutar cuando hay que disfrutar y reír y contar chistes malos y suspirar más bien con esperanza, antes que con pena.

Pero no quiero hablar de cuentos del pasado, Gioia, pues mi idea es concentrarme en el presente. La semana Mozart pasó, gracias a Dios, porque no he tenido internet y mi repertorio es limitado. ¡Y ahora comienza Chopin, y junto con Chopin, lo bueno! ¡Esta semana comienzan mis clases!!!!

(Ansiedad, emoción, miedo, excitación, ¡fastidio porque todavía no tengo internet!)

Trataré de ilustrarte los hot moments de la semana, Gioia, para que no sientas que nos estamos perdiendo de reportar nada.

Martes, 9am: el reloj lleva más de una hora y media con su pííí, pííí, pííí, y yo quizás conozca hoy a la coordinadora de mi maestría, con quien me he escrito desde el 2008, pero tengo tanto frío que sólo pienso en seguir durmiendo y los párpados caen solos como el poema de Benedetti, a pesar de que anoche me acosté a las 10pm (hora razonable). Oh, nein! Hoy es uno de los días más importantes de mi vida seglar y yo muero de sueño como cuando sufría de insomnio y tenía que ir a trabajar en la escuela de niños ricos… ¡Odiaba el horario y nunca me gustaron los niños!

Martes en la tarde: Internet prestado en la Biblioteca, porque todavía no tengo carnet de estudiante! Y es taaaaaan lennnnto! L Quiero ver un mensaje de mi hijo y nada… tic, tac, tic, tac… el reloj avanza pero la página no, porque es Facebook! Digo yo, ¿qué le cuesta a Josué abrir una cuenta en Gmail? ¡Hotmail ya hace siglos que pasó de moda! Además que ahora es Outlook, y sabrán sólo sus usuarios cómo funciona esa cosa…

Me voy al gabinete de folletos y consigo uno de aeronáutica. Vaya! Los alemanes preparan pilotos astronautas! ¿Por qué no me extraña?

El internet se quedó colgado. Página del Facebook abierta. Creerán que soy una adolescente tardía adicta a las redes sociales…

Ok, otra ventana, pude leer mi correo y responder tres o cuatro cosas, entre revista y revista, y folleto y folleto, pero es que… en serio me provoca caerle a martillazos a esta computadora. ¡Qué fastidio, qué fastidio! Qué fastidio!!!!!!

El facebook nunca abrió, muchas gracias (con sarcasmo). En todas las ciudades alemanas que he visitado hay internet-cafés, y uno puede enchufarse siempre que pague, y llamar aún a celulares en el otro lado del mundo aún cuando sea caro, pero aquí en Cottbus, donde no es que visito sino que estoy viviendo, no hay ni uno… ni siquiera uno L

Miércoles. Hora indeterminada. Por fin tengo mi primera reunión de la maestría. Aquí hay gente de muchos países y de todos los colores; me recibe una con cara de nerd, cabello corto y negro, más o menos de mi estatura pero más delgada; su nombre: Andra, y ya no recuerdo de qué país viene. Muy amable.

Luego llega la coordinadora, ¡por fin! Me parece una curiosa coincidencia que se llame Simona, pues yo tengo mi “relación particular” con el nombre de Simon, y no, no tiene nada que ver con Bolívar. ¡Simona Cadar! Tiene el cabello más claro y más oscuro que en la foto. Hace una presentación en power point acerca de lo que realmente estudiaremos y consideraremos por dos años en la maestría. Bla, bla, bla, muy interesante, pero muy largo para contarlo aquí.

¡Y al final! ¡Regalos para todos! Un bolsito de tela que dice: Yo amo WHS (las siglas de mi Master), y adentro información referente a la maestría y a la ciudad, incluyendo la programación del teatro (el cual por cierto ya vi por fuera y es horrendo). Oh, cool… Van a pasar Carmen de Bizet. Eso me hace recordar a Ulises, pues él ama a Carmen. Qué genial sería que estuviera aquí para el estreno. Pero yo no sé si podré ir, pues el programa no dice cuánto cuesta la entrada, y con lo corta de dinero que ando, pues no sé si podré ir.

En todo caso, querida Gioia, lo que sí puedo comentarte de mi maestría, y me gustó que lo dijera Simona Cadar, es que todos los que estudiamos esto, independientemente del país de donde vengamos o de los estudios de pregrado que hayamos hecho, es que tenemos la sensibilidad de querer conservar el patrimonio de la humanidad. Y todos estos dos años girarán en torno a ello… En aprender lo necesario para ser un promotor y conservador del patrimonio del mundo. Mañana es día feriado y no saldré, pues es absurdo salir en día feriado. Todo está cerrado y el pasaje es caro. Además, no voy a salir sola con ese frío.

El viernes, por otro lado, iré a predicar con mi nueva amiga Anette.

Jueves, hora indeterminada. He escrito once cartas y todas serán enviadas mañana a primera hora por correo postal. ¡Qué emoción, Gioia! ¡En Alemania el correo postal funciona! Y la mayoría de estas cartas van para mis amigos alemanes, aunque también una para mi hermano en Francia y otra para Danuta en Roma. Danuta es la amiga de mi hermana Lourdes, pero como nos hablamos al teléfono, ahora también es mi amiga, y ella ama recibir cartas, pues dice que ya la gente hoy día no escribe cartas, sino Emails. Y yo aprecio el Email, me parece muy práctico, pero me encanta enviar cartas, y también recibirlas…  Ohhh, quién me ha visto y quién me ve, enviando cartas de verdad a Italia; en serio que ni siquiera de adolescente soñaba yo con poder enviar cartas a Italia!

Bueno, ahora sí me despido. ¡Tengo que comprar un tapete para el borde de mi cama, un abrigo para el invierno, pega de barrita, un estuche para las teclas del Rummy y una botas! ¡Oh, sí, quién me ha visto y quién me ve! Yo con botas de otoño, de esas que tienen el borde de peluche.

Te envío una foto del teatro de la ciudad, para que veas que de verdad es muy feo.

Y te envío un par de fotos de mi nueva universidad, Gioia. Con todo y el frío, ha salido el sol y no llueve. ¡Si tan sólo se quedara así el clima por el resto del año!!!!

Me despido con los dedos fríos,

Tu amiga, Elea Theodore

 

 

Leyenda de las Fotos: (en el siguiente orden)

1. Edificio principal de la Universidad Técnica de Brandenburgo

2013-10-01 13.44.09

 

2.Biblioteca Central de la Universidad

DSCF6333

 

3. Escaleras de la Biblioteca por dentro

2013-10-07 12.26.11

 

 

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